Estos días han llegado noticias preocupantes desde muchos sitios, pero merecen una mención especial las que provienen de Austria, ya que no solo se han tomado medidas represivas, como se viene haciendo desde hace más de año y medio en buena parte del mundo de manera asimétrica, sino que se ha dado un paso más, primero confinando únicamente a la población no “inmunizada” y después decretando la vacunación obligatoria para todo el mundo. Desde aquí defendemos que se trata de medidas políticas y no científicas.
La primera medida es el clímax al que se llega (o llegará, según donde, pues difícilmente se quedará en el país alpino) tras meses y meses de hipnosis colectiva a través de los medios de masas, tratando de deshumanizar al “otro”, como ya se ha hecho tristemente tantas veces en la historia, con resultados siempre escalofriantes (y en Austria deberían saber de esto un poco). Esta vez a través de términos como “negacionista” o “antivacunas”, que no son otra cosa que hombres de paja listos para representar la sinrazón, digna de un “terraplanista”, y donde, no lo olvidemos, están incluidos científicos de primer nivel cuya visibilidad es casi nula.
La segunda medida, al igual que la primera, es una violación flagrante de derechos fundamentales. Además, ambas basadas en una supuesta “ciencia”, totalmente sacralizada, dogmática, que en muchos casos resulta muy dudosa. El que nos atañe se basa en dos premisas, una, que la situación en cuanto a contagios de covid-19 es grave, y la otra, que los vacunados son menos contagiosos. La primera se trata de un artificio basado en la realización de enormes cantidades de test (ver Imagen 1). La segunda presenta algunas dudas, al haber estudios con resultados inconcluyentes,1 y sobretodo al analizar algunos datos oficiales suficientemente detallados, que permiten observar que, aunque las tasas de hospitalización, entrada en UCI y muerte asociada a covid-19 son menores en sujetos que han recibido la pauta completa (aunque estos datos podrían estar manipulados por unos protocolos discriminatorios, como se indica en la Imagen 2), las tasas de infección (entendida como test positivo) llegan a ser mayores en algunos grupos de edad (posiblemente aquellos que se vacunaron antes). Se puede apreciar este hecho en los datos ofrecidos por Reino Unido,2 por ejemplo.


Estamos pues ante una situación totalmente inaceptable, para la que nos han estado preparando durante más de un año como sociedad, planteando poco a poco debates sobre medidas criminales, que incluso basadas en unas evidencias sólidas serían cuestionables, después de la mayor generación artificial de miedo colectivo de la historia, no por intensidad, sino por continuidad. Una tortura absolutamente literal aplicada a las masas. Y es por eso que las noticias que llegan de Austria son tan preocupantes, porque se trata de medidas tomadas sabiendo que son apoyadas por una cantidad suficiente de población. Producen un cisma social a través de, como hemos dicho, la deshumanización, y el dogmatismo científico cuasi religioso.
Este dogmatismo no es una tendencia en la ciencia actual. No se trata en absoluto de una cuestión cultural. Es, ni más ni menos, fruto de unas condiciones objetivas que se dan en nuestra sociedad (semi)global. Y es que, como hemos afirmado en otras ocasiones, la concentración de capital (y por tanto, poder), récord cada día que pasa, permite cada vez un mayor control de una minoría extremadamente pequeña sobre la mayoría. Y es por esto que la “comunidad científica” que se nombra en los medios, no es otra cosa que aquellos científicos que no son apartados, ya que defienden, muchos sin saberlo, los intereses de esta oligarquía, la gran burguesía financiera transnacional.
Y son esos medios, insertados en un gran oligopolio, los que se encargan, conflictos de interés mediante, de extender la “palabra de la ciencia”, aunque a veces incluso ni siquiera sigan sus directrices y se dediquen simplemente a sembrar miedo sin ningún fundamento. Es gracias a esto que el debate se puede encontrar ahora en “vacunas obligatorias o no” y no en “vacunas experimentales o no”, contando con la inestimable ayuda de las corruptas instituciones. Bloqueando la información, consiguen generar poco a poco unos consensos absurdos, ignorando hechos que suponen un vuelco total a la narrativa oficial que nos llega por las pantallas. Ya hablamos del tema en la serie de artículos Entre la pandemia y la doctrina del shock,5 pero hay algunos novedosos que creemos importantes. No se trata aquí de generar miedo o paranoia en personas inoculadas, aunque puede darse este efecto indeseado, sino de concienciar sobre la barbarie que supone obligar a millones de personas a participar en el experimento más grande jamás realizado, no ya sin consentimiento informado, como ha ocurrido hasta ahora, sino contra su voluntad.
El primer dato es la elevada mortalidad por todas las causas en menores de 75 observada en la Unión Europea en 2021,6 coincidiendo con el despliegue de la campaña de vacunación. Como ya hemos dicho y repetido en otras ocasiones, esta correlación no implica causalidad, pero el sentido común debería hacer que se invirtiesen recursos en investigar este hecho, más teniendo en cuenta la enorme cantidad de reportes de efectos adversos en EudraVigilance, 2,8 millones, de los cuales 1,3 graves y casi 30.000 muertes a 6/11/2021.7 8

Otro dato, más detallado, llega, de nuevo, desde Reino Unido. Allí se ha estado calculando la mortalidad por todas las causas según estado de vacunación. Esto permite comprobar que la mortalidad en vacunados menores de 60 es aproximadamente el doble que en no vacunados desde hace unos 7 meses.9
Otros estudios apuntan en la misma dirección, como uno realizado en Alemania, donde se descubrió una relación directa, en las diferentes regiones, entre mortalidad por todas las causas y porcentaje de vacunación (es decir, a mayor vacunación, mayor mortalidad).10 Otro a destacar es el informe realizado en Suecia, con una muestra de población enorme, y que entre sus páginas de datos podemos, trabajándolos un poco, como hizo Alex Berenson, apreciar un aumento de la mortalidad de un 20% o más durante las dos semanas siguientes a la segunda inoculación.11 Actualización: Un trabajo más profundo, realizado por el estadístico Mathew Crawford, teniendo en cuenta la media de edad en ambos grupos, determina que la mortalidad es muy similar, simplemente mostrando la inutilidad de las vacunas según estos datos y recordando que además probablemente han hecho mucho daño previamente en la población más vulnerable.*
Pero es que incluso en el propio informe de Pfizer,12 encontramos una mortalidad mayor, en principio no significativa, 15 en el grupo vacunado frente a 14 en el placebo, pero que en el reciente informe de la FDA,13 aumenta sorprendentemente la diferencia a 21 muertes frente a 17 (un 23,8% más de mortalidad en el grupo de la vacuna). Hay que recordar también que a los 6 meses, Pfizer decidió finalizar el estudio clínico eliminando el grupo placebo, contradiciendo principios tanto procedimentales como éticos (al no haber un riesgo alto en participantes, tanto por edad como por ausencia de comorbilidades). Tampoco está de más señalar el hecho, casi humorístico, de que la FDA, tras aprobar dicho fármaco, analizando más de 300.000 páginas de informes en 106 días, ha solicitado recientemente un total de 55 años para liberar esa información.14
A todo esto hay que añadir, el hecho incontestable de la gran cantidad de problemas cardíacos (muchos derivados en muertes) sufridos por deportistas de élite en este año.15 Cabe recordar que las vacunas basadas en ARNm llevan indicado en su prospecto el riesgo de miocarditis y pericarditis y que muchos países han suspendido la inoculación con la vacuna de Moderna (que lleva una dosis mucho mayor que la de Pfizer) en menores de 30 por esa razón. Y sobre eso también se podría poner la gran cantidad de personas conocidas muertas en 2021, tras una “corta enfermedad”, lo cual merece una investigación estadística. Cabe señalar que todas estas muertes sirven a modo de indicador, ya que no dependen del sistema, ni de la buena voluntad de un médico, para ser reportadas. Son públicas y aunque no sean extrapolables a toda la población, deberían ser útiles para hacer sonar la alarma en caso de desidia (como es el caso) de las autoridades en su labor de farmacovigilancia.
Así pues, dado que parece que una buena parte de la sociedad está dispuesta a aceptar medidas contrarias a los Derechos Humanos en pro de un “bien común” determinado matemáticamente por la “ciencia”, creemos que lo expuesto debería plantear dudas razonables sobre estas políticas represivas, presentes y futuras, por lo menos hasta que se realicen estudios libres de conflictos de interés que determinen el coste-beneficio de las mismas.
Para concluir, recordamos aquí que el fascismo no es más que una herramienta en manos del capitalismo, o de sus mayores beneficiarios, en tiempos de crisis (provocadas por ellos mismos, por cierto), para reprimir a la clase trabajadora en general, evitando potenciales rebeliones, y en especial a minorías previamente deshumanizadas, con la inestimable ayuda de la población que se autopercibe como “clase media”. No nos atrevemos a decir que la situación actual es igual, pero sí se pueden encontrar parecidos razonables, con unas masas dispuestas a aceptar la pérdida de derechos fundamentales de una minoría, sin darse cuenta que también ellas renuncian a los mismos.
1 https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S1473-3099%2821%2900648-4. Tabla 1 pag. 5, ver valores de p mayores a 0,05.
3 https://ourworldindata.org/coronavirus-testing
4 https://canalsalut.gencat.cat/web/.content/_A-Z/C/coronavirus-2019-ncov/material-divulgatiu/procediment-actuacio-coronavirus.pdf. Ver pag. 33.
5 https://elmetabaronrojo.wordpress.com/
6 https://euromomo.eu/graphs-and-maps
8 https://www.adrreports.eu/en/index.html
9 https://alexberenson.substack.com/p/vaccinated-english-adults-under-60
11 https://alexberenson.substack.com/p/another-major-red-flag-about-covid
* https://roundingtheearth.substack.com/p/uk-data-shows-no-all-cause-mortality
12 https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.07.28.21261159v1.supplementary-material. Descargar “Supplementary Appendix”.
13 https://www.fda.gov/media/151733/download. Ver pag. 23.
14 https://www.newswars.com/fda-wants-until-2076-to-fully-release-pfizer-vaccine-data-lawsuit/
15 https://stevekirsch.substack.com/p/over-a-60x-increase-in-serious-adverse